martes, 30 de octubre de 2007
una lluvia
otro día y van cuantos ya, la casa se tiñe de amarillo cuando llega esta época, a mi se me ocurre que es la hora de parar, el año ha sido muy largo, tengo que salir a la ruta antes de que se me termine la capacidad de ver lo que pasa por la ventanilla de mi auto, tengo que viajar al sur, salir de la chatura de esta ciudad patética y volar a 150 por la ruta tres rumbo al sur, la ruta es la vía de liberación de la rutina, el espacio del amor la posibilidad de cambio
jueves, 18 de octubre de 2007
en la casa
una se levanta y como un estallido se encuentra con la realidad, el hombre que ha pasado su noche en la casa y no ha dormido por las preocupaciones que debe atender por la mañana, tiene pésimo humor, una sólo quiere silencio, un pocillo de café y un libro, no , no será posible eso hoy. la mañana es un estallido de voces , luz y ansiedad.
ahora se ha ido, pero ya la rutina de la casa se impone, y entonces..... lavarropa, regar las plantas, sacar al perro, la lista de las cosas por hacer.....
en la cabeza la ruta, la posibilidad del viaje, salir temprano, llegar a San Antonio, cargar nafta y seguir rumbo al sur, el cruce, una curva pronunciada sesenta kilómetros a 130 por hora y Valcheta, oasis en medio de la meseta.
allí espera el turco mortada, músico y poeta, me acompañará un tramo del camino.
ahora se ha ido, pero ya la rutina de la casa se impone, y entonces..... lavarropa, regar las plantas, sacar al perro, la lista de las cosas por hacer.....
en la cabeza la ruta, la posibilidad del viaje, salir temprano, llegar a San Antonio, cargar nafta y seguir rumbo al sur, el cruce, una curva pronunciada sesenta kilómetros a 130 por hora y Valcheta, oasis en medio de la meseta.
allí espera el turco mortada, músico y poeta, me acompañará un tramo del camino.
miércoles, 17 de octubre de 2007
esta vez fue al Bolsón , pariso en el recorte pequeño de la geografía patagonica, allí los amigos esperaban, estaba Chelo con sus poedibujos, Novelli y sus sombreros, Di Benedetto con sus largos silencios, Oyarzabal con sus cuentos, Matamala y su sentido del humor, Silvia y sus poetas jovenes, Marcela desalojada de sí , muchos eramos, algunos poetas, otros escritores, Puyelli y Analia , con sus ratones y secretos para deslumbrar niños. Se llevaba a cabo la feria del Libro , y como siempre la fiesta era leer, leerlos, leerse, cada uno tenía un trabajo en ese encuentro, compartimos ideas, comimos tacos , bebimos tinto.
उन viaje
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